25 febrero 2022

PharmaMar confirma el adiós de Aplidin y utiliza la guerra para taparlo por Pedro Ruiz .

 PharmaMar dice adiós casi oficialmente a Aplidin. Y es que la farmacéutica española se ha visto obligada a retrasar la presentación de los resultados de su estudio de Fase III, denominado Neptuno, para su fármaco contra el Covid-19 a diciembre de 2022. Principalmente, por la baja captación de pacientes infectados, según señalan fuentes cercanas de la compañía. Un atraso que supone prácticamente la puntilla para el proyecto. De hecho, con esta nueva demora, la empresa gallega ha pasado de aspirar a entregar los datos claves de su antiviral en noviembre de 2021 al 2023.

El primer gran contratiempo en el ensayo Neptuno se produjo a finales de septiembre del año pasado. En aquel momento, PharmaMar reconoció que no tendría los datos del estudio listos en noviembre, como había prometido, y debería ser en marzo. La excusa fue la baja tasa de infecciones que había entonces que hacía muy difícil la captación de pacientes. De hecho, el propio presidente de la firma gallega, José María Fernández Sousa-Faro, reconocía que apenas contaban con 36 voluntarios de los más de 700 que necesita. Sousa aprovechó aquella intervención casi para suplicar a los oyentes latinos para que se enrolasen en dicho ensayo.

Aquella extensión de los plazos supuso un cierto castigo para la compañía. Aunque la apertura de otras vías de estudio, como contra el covid permanente, y la posterior ola gigante de infecciones dio esperanzas a unos accionistas muy castigados. Pero no sería más que otra cortina de humo de PharmaMar. Así, la firma gallega se ha visto incapaz de cumplir con los plazos pese a que tenía todo de cara: con un enorme número de infecciones y la limitación de las exigencias para participar en Neptuno. Y, lo peor, es que ya apenas deja margen para la esperanza.


PHARMAMAR UTILIZA EL CONFLICTO EL ATAQUE RUSO PARA TAPAR SU FRACASO 

Aunque quizás el dato más relevador del profundo fracaso de la compañía es que ha notificado este 24 de febrero ese aplazamiento. En un día en el que es consciente de que cualquier noticia es eclipsada por el ataque militar indiscriminado de Rusia sobre Ucrania. Una arremetida que ha sumido a los mercados en un caos y a los medios en un sumidero de constantes noticias procedentes de todos los niveles y lugares del mundo. Así, en este contexto de nerviosismo, PharmaMar ha entendido que era el mejor momento para despedirse de su fármaco más publicitado.

Y es que el adiós de Aplidin también implica reconocer muchos actos que van a dejar en mal lugar a la compañía durante muchos años. En primer lugar, porque atenta contra la credibilidad de la firma. El juego de PharmaMar durante los últimos años con anuncios como que era 2.800 veces más eficaz que el primer medicamento que salió contra el covid-19, el Redemsivir de Gilead, o las apariciones televisivas del propio Sousa como una estrella del rock ha dejado atrapado los ahorros de muchos minoristas. Aunque las caídas continuadas desde hace ya mucho tiempo han dejado entrever este fracaso.

Pero eso último, en especial, esas informaciones irreales de PharmaMar podrían traer consigo problemas jurídicos. El proceder de la compañía no solo atrajo la mirada y el dinero de muchos pequeños accionistas, sino también la del regulador. En concreto, la CNMV ha estado siguiendo muy cerca de la firma gallega pidiendo información adicional que después ha sido pública. Pero también a nivel privado, según apuntan distintas fuentes. Ahora, con esta revelación se podrían terminar por abrir algunas de las líneas de investigación que estaban paradas.


LAS VECES QUE SOUSA ARENGÓ A LOS ACCIONISTAS CON EL APLIDIN

El juego de Sousa y PharmaMar con el Aplidin, incluso, ha ido más allá. Por ejemplo, el presidente llegó a afirmar que su fármaco podía ser la clave para otro tipo de virus. Así, durante la ‘I Jornada Iberoamericana sobre actualización en covid-19 y tuberculosis’. Un encuentro que reunía virtualmente a expertos de distintas regiones del planeta señaló que: “Quiero aprovechar para decir otra cosa: ya sabemos que Aplidin es un antiviral tan potente que funciona en otros virus (como los virus ARN o también conocidos como monocaterios)”, señalaba Sousa ante los asistentes. A lo que añadió una nueva dirección para PharmaMar, ya que “en Sudamérica tenemos unos investigadores muy interesados en desarrollar plitidepsina para el dengue”.

Además, no acabó ahí, ya que también dejó en el aire que el siguiente paso podría ser intentar utilizarlo contra el zika, dado que pertenece “también” al género de los Flavivirus. Pero la realidad es que los resultados no han sido para nada prometedores como se hacía ver. En concreto, durante la presentación de los datos de uno de sus estudios en la revista Life Science Alliance los revisores dudaron de la eficacia del Aplidin: “Lamentablemente, los resultados mostrados en la figura 4 [uno de los cuadros principales del estudio] pueden argumentar en contra de la eficacia de Aplidin, ya que no hay un efecto progresivo del aumento de la dosis de plitidepsina en los diferentes parámetros seguidos”.

Al final, la realidad de ha impuesto a la ficción y la publicidad. Así, el relato orquestado por PharmaMar en torno a Aplidin, que ni siquiera se creo para ser un antiviral, ya que era un antitumoral (que además la Agencia del Medicamento descartó por tóxico), quedará para la historia como una de las grandes burbujas propagandísticas en la Bolsa española. Ahora, viene la parte en que lo verdaderamente histórico no es la subida y bajada del valor, sino el reguero de perdedores y accionistas que han perdido sus ahorros.