23 noviembre 2012

Piden que la Valoración de Medicamentos Oncológicos sea Transparente y Evite Arbitrariedades .

Expertos reunidos en una jornada sobre valoración de fármacos oncológicos organizada por la Fundación para la Investigación en Salud (FUINSA), con la colaboración de PharmaMar, se han mostrado de acuerdo en la necesidad de que se valoren los medicamentos oncológicos evitando arbitrariedades, de un modo transparente y con un modelo aceptado por todos los agentes implicados.




"Estas decisiones deben basarse en una serie de criterios que las hagan transparentes y eviten arbitrariedades", ha apuntado Regina Múzquiz, directora de Relaciones Institucionales de PharmaMar (Grupo Zeltia), para quien actualmente es un momento crítico para debatir sobre este asunto, ya que "en España existen 17 sistemas de valoración y se echa de menos una metodología común oficial".

A este respecto, los fármacos oncológicos representan un importante porcentaje del gasto farmacéutico hospitalario y vienen siendo objeto de una especial atención por parte de las administraciones, gestores, clínicos y pacientes. "Las decisiones sobre su financiación tienen, por tanto, un elevado impacto social", afirma Regina Múzquiz.

Por su parte, Antón Herreros, director general de FUINSA, "debería haber un sistema de evaluación y valoración aceptado por todos los agentes implicados en el tema, para seguidamente pasar a valorar aspectos tales como las entidades involucradas en dicho proceso". Los servicios de salud "tienen un papel estratégico en la protocolización y homogeneización de procedimientos".

"Una vez que un medicamento ha demostrado su eficacia mediante ensayos clínicos lo lógico es que sea accesible para todo el mundo en condiciones de equidad, y no de manera arbitraria", añade.

Según su opinión, el director general de PharmaMar, Luis Mora, considera fundamental poder disponer de una visión transversal de los diferentes métodos de valoración de los productos oncológicos. "Es difícil reconciliar la sostenibilidad de un sistema de salud, la equidad, la libertad del médico, el acceso a nuevos medicamentos por parte de los pacientes y la política industrial", explica.

"Los diferentes métodos de valoración en el ámbito de la UE y dentro de algunos países, unido al tiempo que media entre la producción de la innovación y su llegada al paciente, constituyen uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta la industria", concluye.