Esta compañía española tiene en curso un ensayo para probar su primer fármaco contra el alzhéimer. Se trabaja en mejorar la selección de los pacientes que entran en los ensayos clínicos, explica Sopesén, para que no entre ninguno con otra patología que pueda confundirse con otras formas de demencia. Noscira ha hecho una ampliación de capital para apostar por esta investigación. En la actualidad tiene un ensayo clínico, con el objetivo de probar un compuesto (el tideglusib) que ya ha demostrado su seguridad. «Los enfermos con un alzhéimer de leve a moderado tratados mostraron un beneficio de más de cuatro puntos en la escala cognitiva utilizada para medir la demencia en comparación con los tratados con placebo».
Este nuevo compuesto va dirigido contra la proteína tau, la responsable de la formación de ovillos neurofibrilares, el otro tipo de agregado que se observa en los cerebros de las personas con alzhéimer. Sopesén, consciente de la gran expectativa que despierta este tipo de noticias, advierte que hasta ahora no hay nada que modifique la enfermedad y se impone no dar falsas expectativas. «Todavía quedan cinco años para llegar al mercado si las siguientes fases funcionan según lo esperado».
