La entrada de un inversor de la solvencia del EPF, justo cuando los bajistas recogen velas, es el síntoma más claro de que el mercado empieza a comprar la historia de recuperación de Grifols .
Paralelamente, la presión de los inversores bajistas ha comenzado a ceder. Kintbury Capital LLP, uno de los fondos que apostaba contra Grifols, ha recortado su posición corta desde el 2,150% hasta el 1,990% del capital, según los últimos datos disponibles .
Esta reducción, unida a las entradas de inversores de largo plazo, dibuja un cambio de sentimiento que la dirección de la farmacéutica lleva meses tratando de consolidar .


